3. El último Adam y su cuerpo
La respuesta de Dios no fue levantar a otro hombre dentro del mismo orden adámico. Pablo presenta al Redentor como:
«el último Adam, un espíritu vivificante».1 Co 15.45b
Y añade:
«el segundo Hombre, venido del Cielo».1 Co 15.47b
El primer Adam fue hecho de la tierra y llegó a ser alma viviente. El último Adam vino para comunicar vida. No aparece simplemente como un descendiente más del primer hombre, sino como el «hombre» que inaugura una humanidad nueva. Por eso, cuando llegó el tiempo señalado, Dios no produjo primero un hombre para convertirlo después en su Hijo. Pablo declara:
«pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo,
llegado a la condición humana, llegado a estar bajo la ley...»Ga 4.4 — BTX V
El enviado ya era el Hijo. Su existencia no comenzó en el vientre de María. Fue enviado por Dios y se manifestó en condición humana. Filipenses describe este movimiento:
«El cual, existiendo en forma de Dios, no consideró aprovecharse de ser igual a Dios, sino que se vació a sí mismo tomando forma de esclavo, haciéndose semejante a los hombres; y hallándose en su porte exterior como hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz».Fil 2.6-8
El que existía en forma de Dios tomó forma de esclavo. El Hijo no surgió de la humanidad adámica; entró en la condición humana para obedecer hasta la muerte. Hebreos revela cómo fue dispuesta aquella entrada corporal en el mundo. El Hijo declara:
«Sacrificio y ofrenda no quisiste, pero me preparaste un cuerpo».He 10.5
El texto no dice que el cuerpo produjera al Hijo, sino que fue preparado para Él. El Hijo entra en el mundo mediante un cuerpo dispuesto por Dios para cumplir su voluntad.La finalidad de aquel cuerpo queda expresada inmediatamente:
«En esa voluntad hemos sido santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesús ungido una vez y para siempre».He 10.10
El cuerpo fue preparado para ser ofrecido. Debía ser verdadero, capaz de sufrir, derramar sangre y morir; pero perteneciente al Hijo santo que había sido enviado desde el Cielo.
La respuesta de Dios a la humanidad constituida pecadora fue, por tanto, el envío de su propio Hijo: el último Adam y el segundo Hombre, venido del Cielo, para quien preparó el cuerpo mediante el cual entraría en el mundo y se ofrecería por los pecadores.
Queda entonces por explicar cómo comenzó corporalmente aquel cuerpo y cuál fue el papel de María en su gestación:
¿Cómo podía estar lo engendrado en María y, al mismo tiempo, proceder del Espíritu Santo?
Cuadro comparativo: el primer Adam y el último Adam
Primer Adam | Último Adam / segundo hombre |
Fue hecho de la tierra | Vino del Cielo |
Llegó a ser alma viviente | Llegó a ser espíritu vivificante |
Por su desobediencia entró el pecado | Por su obediencia vino la justificación |
Por medio de él entró la Muerte | Por medio de Él vino la resurrección |
Los muchos fueron constituidos pecadores | Los muchos serán constituidos justos |
En Adam todos mueren | En el Ungido todos serán vivificados |
Su descendencia pertenece al orden adámico | Inaugura una humanidad nueva |
Necesitaba redención | Es el Redentor |
Su sangre pertenece a la humanidad caída | Su sangre es preciosa, sin defecto y sin mancha |
Fue figura del que había de venir | Es el cumplimiento de la figura |