Cigoto divino
1. El primer Adam y la humanidad
2. El Redentor y su sangre
3. El último Adam y su cuerpo
4. Lo engendrado estaba en María, pero era del Espíritu Santo
5. Gestación, genética y sangre son realidades distinguibles
6. El primer estado corporal del Ungido
7. «¿Qué tengo en común contigo?»
8. El Hijo participó de sangre y carne
9. La filiación davídica y el Rey nacido
10. Conclusión
11. Anexo: Antecedentes históricos
12. Bibliografía
“…sin padre, sin madre, sin genealogía”.
Los avances de la ingeniería genética han permitido que innumerables hombres y mujeres hagan realidad su deseo de ser padres. Alcanzar este punto ha requerido años de investigación, pruebas y ensayos, y ha mostrado hasta qué grado el ser humano ha logrado intervenir en los procesos de la reproducción.
Al considerar estos avances, surgen preguntas que pueden ayudarnos a reflexionar acerca de la naturaleza humana del Señor Jesús. ¿Aportó María (Miriam) su propio óvulo? ¿O fue el Espíritu Santo quien produjo de manera completa la concepción y dispuso aquel cigoto para su implantación en el vientre de la virgen?
Si el ser humano, siendo criatura y estando sujeto a tantas limitaciones, ha llegado a desarrollar formas de reproducción asistida, cuánto más el Creador, para quien nada de esto representa imposibilidad alguna. Él podía formar un cigoto plenamente dispuesto para desarrollarse en el vientre de Miriam. Pero no se trataría de un cigoto común, sería aquel cuerpo preparado por Dios en quien el Hijo enviado asumiría verdadera humanidad: el Cigoto Divino.
Los avances de la ingeniería genética han permitido que innumerables hombres y mujeres hagan realidad su deseo de ser padres. Alcanzar este punto ha requerido años de investigación, pruebas y ensayos, y ha mostrado hasta qué grado el ser humano ha logrado intervenir en los procesos de la reproducción.
Al considerar estos avances, surgen preguntas que pueden ayudarnos a reflexionar acerca de la naturaleza humana del Señor Jesús. ¿Aportó María (Miriam) su propio óvulo? ¿O fue el Espíritu Santo quien produjo de manera completa la concepción y dispuso aquel cigoto para su implantación en el vientre de la virgen?
Si el ser humano, siendo criatura y estando sujeto a tantas limitaciones, ha llegado a desarrollar formas de reproducción asistida, cuánto más el Creador, para quien nada de esto representa imposibilidad alguna. Él podía formar un cigoto plenamente dispuesto para desarrollarse en el vientre de Miriam. Pero no se trataría de un cigoto común, sería aquel cuerpo preparado por Dios en quien el Hijo enviado asumiría verdadera humanidad: el Cigoto Divino.